Poblacion Sansol del Camino de Santiago que www.infocamino.com pone a su disposición. Para acceder a esta información pulse aquí

DESCRIPCIÓN

Hermana de la vecina población de Torres del Río, esta localidad de vocación agrícola destaca por su núcleo urbano poblado por palacios barrocos y monumentales mansiones solariegas con decorados escudos blasonados. Paseando por sus calles nos daremos cuenta de que en tiempos fue una próspera villa cuna de hombres libres y fijosdalgos, como tantas poblaciones de la Tierra de Estella.

QUE VER Y HACER

En Sansol
podemos apreciar como obras artísticas más destacadas:

Iglesia de San Zoilo. Estilo barroco del siglo XVII, sobresale su esbelta torre de alto fuste cuadrado y cuerpo único de campanas. En el interior conserva una hermosa talla gótica de San Pedro y otra de estilo romanista del Crucificado.

Palacio Monumental. Barroco del siglo XVIII, se constituye en ejemplar destacado de la arquitectura civil de la merindad estellesa.

CURIOSIDADES Y LEYENDAS

Curiosidades

El caserío de Sansol fue encomienda del Monasterio de San Zoilo, de ahí su nombre, y su iglesia parroquial está dedicada al santo mártir cordobés Zoilo, cuyas reliquias se veneran en el Monasterio de Carrión de los Condes.

El santo que vino a acabar con las plagas

En el camino entre Los Arcos y Sansol, a la derecha, se encuentra la basílica de San Gregorio Ostiense. Este santo romano al parecer fue enviado por el Santo Padre Juan XVII a solicitud de los vecinos de estas tierras, que no tenían forma de librarse de una plaga de langostas. Una vez llegó, convocó a los vecinos en oración y penitencia, realizó una procesión con santas reliquias y conjuró a todas las langostas a juntarse en un solo punto. Así lo hicieron y, formando una apretada columna, desaparecieron en el cielo para nunca más volver. Poco después, muerto el santo varón en las cercanías de Logroño, se colocó su cadáver sobre una mula a la que se dejó en libertad yendo ésta a pararse justo donde se levanta la basílica. Allí se conserva su cráneo cubierto en plata y es tradición que todos los años en el día de la Cruz de Mayo se pase el agua por la reliquia para regar con ella los campos y espantar así las plagas.