Poblacion Ayegui del Camino de Santiago que www.infocamino.com pone a su disposición. Para acceder a esta información pulse aquí
DESCRIPCIÓN
Ayegui, antiguo señorío eclesiástico medieval perteneciente al Monasterio de Irache por concesión del rey Sancho Garcés IV, es hoy una pujante localidad que lucha por mantener su identidad rural propia ante el avance urbanístico de la vecina Estella. Su cercanía a Estella, al mítico Montejurra y al impresionante Monasterio de Irache, así como el hecho de contar con albergue de peregrinos, convierten a este municipio en una interesante opción para constituirlo en final de etapa y en base ideal para realizar múltiples excursiones e interesantes recorridos.
QUÉ VER Y QUÉ HACER
Tradicional punto de encuentro y descanso para los peregrinos, la Fuente del Vino nos invita a refrescarnos y revitalizar cuerpos y almas con un vaso del buen vino que las bodegas Irache ofrecen de forma gratuita.
En el paisaje se mezclan montañas, llanuras, viñedos y caminos por donde pasear o practicar actividades deportivas. Existen asadores donde disfrutar de buena carne y pescados así como dos interesantes ejemplares arquitectónicos:
Iglesia de San Martín, neoclásica de finales del siglo XVIII con retablo mayor de estilo romanista e interesante Cristo en la Cruz de estilo gótico.
Ermita de San Cipriano. Constituida en la Edad Media, perteneció al Monasterio de Irache.
En las cercanías encontramos el Monasterio de Irache. Destaca dentro del complejo monástico su impresionante Iglesia románica del siglo XII y el claustro plateresco del siglo XVI. En la capilla mayor se representa el combate ecuestre entre Roldán y Ferragut, narrado en el Pseudo Turpín
CURIOSIDADES Y LEYENDAS
El monasterio de Irache
Al poco de abandonar Estella se encuentra el Monasterio de Santa María de Irache, donde funcionó el primer hospital de peregrinos creado en Navarra. Con el correr de los siglos fue sede Universitaria y en sus imprentas vieron la luz importantes obras literarias. Durante las guerras carlistas funcionó un hospital de guerra, y durante el período de la desamortización de Mendizábal el párroco de Ayegui protegió el patrimonio del monasterio del saqueo con su escopeta en ristre. En sus celdas se celebraron reuniones presididas por el general Mola donde se fraguó el alzamiento en armas del 18 de julio de 1.936. En un cercano futuro se convertirá en un nuevo Parador Nacional de Turismo.
San Veremundo, patrono del Camino de Santiago
En Irache pasó su vida San Veremundo allá por el siglo XI. Ya de niño ejercía como portero en el monasterio y a esa época se atribuye el episodio según el cual el niño se había hecho con unos mendrugos de pan con los que pensaba socorrer a los pobres. Sorprendido por el abad ocultando algo en sus hábitos, el niño declaró que eran unas astillas. El abad le ordenó descubrirse y cuando lo hizo efectivamente aparecieron un puñado de astillas.
Muchos son los milagros que se le atribuyen tanto en vida como tras su muerte, desde auxilio a peregrinos hasta solución de plagas. Lo que está documentado es la gran influencia que ejerció sobre los monarcas navarros y su dedicación a mejorar sendas, construir cenobios y hospitales y repoblar las zonas atravesadas por el Camino de Santiago. Coetáneo de Santo Domingo de la Calzada y San Juan de Ortega, completa con ellos la trilogía de santos dedicados al servicio del peregrino y la rehabilitación y mejora de la ruta jacobea. Merecida es sin duda su condición de patrono del Camino de Santiago a su paso por Navarra.
Un claustro a caballo de un Concilio
El claustro plateresco del monasterio cuenta con una curiosa singularidad. La primera mitad del claustro se levantó durante los años inmediatamente anteriores al Concilio de Trento. La otra mitad se erigió en los años inmediatamente posteriores. Este concilio en el que se instituyó la Contrarreforma marcó la decoración de sus capiteles. Así, su primera mitad es rica en ejemplos de escultura de inspiración clásica con frecuentes desnudos y finos detalles anatómicos. Todo ello da paso en su segunda mitad a tallas sobrias que recrean escenas exclusivamente religiosas.
Una fuente de la que mana vino
A la salida del monasterio nos espera una de las fuentes más curiosas del Camino. Uno de sus caños brinda agua; hasta ahí sin novedad. El otro nos brinda un reconfortante vino. La inscripción que nos anima a consumirlo reza así: "Si quieres llegar a Santiago con fuerza y vitalidad, de este gran vino echa un trago y brinda por la felicidad"