Poblacion Roncesvalles del Camino de Santiago que www.infocamino.com pone a su disposición. Para acceder a esta información pulse aquí

DESCRIPCION

Cada piedra, cada una de las losas que pavimentan los suelos, cada uno de los centenarios árboles que rodean este majestuosos conjunto monumental ha sido testigo del paso de millones de personas a lo largo de los siglos y podría aclarar el origen de leyendas milenarias que han circulado por todo el solar europeo. Cada uno de sus antiguos edificios han servido de lugar de descanso, a veces eterno, a ejércitos invasores empujados por la codicia y ejércitos de peregrinos empujados por la fe. Su bellísimo entorno, formado por los montes Pirineos, dota de un encanto especial a este histórico enclave.

QUÉ VER Y QUÉ HACER

El conjunto monumental
está conformado por varias construcciones entre las que cabe destacar:

Real Colegiata de Santa María.
Iglesia gótica
, una de las primeras construidas en este estilo en la península. Custodia una exquisita talla gótica de la Virgen cubierta en parte en plata. Hermosa sala capitular del siglo XIV que custodia el impresionante sepulcro gótico de Sancho el Fuerte y parte del botín de la batalla de Las Navas de Tolosa. Claustro del siglo XVII.

Capilla del Sancti Spiritus o "silo de Carlomagno".
Románica del siglo XII, es el edificio más antiguo de los que se conservan en Roncesvalles. Según la leyenda, se levantó sobre la piedra que Roldán hendió con su espada Durandarte. Su uso primario fue el de lugar de enterramiento para peregrinos.

Capilla de Santiago o de los Peregrinos.
Construcción gótica sencilla y armoniosa, en su espadaña se colocó la famosa campana de Roncesvalles que, desde el alto de Ibañeta, orientaba a los peregrinos en días brumosos.

Museo de la Colegiata.
Colección de libros antiguos, relicarios, copones, báculos, arquetas, tallas y pinturas
de diferentes épocas. Destacan un relicario gótico de oro, plata y esmaltes conocido como "ajedrez de Carlomagno" y la esmeralda llamada "de Miramamolín" e incorporada al escudo de Navarra.

Cruz de los Peregrinos.
A la salida de Roncesvalles, hermoso crucero gótico del XIV con capitel renacentista.

Los alrededores del conjunto
ofrecen múltiples paseos y rutas de montaña, con subidas a los cercanos altos de Ibañeta, Astobiskar, etc. Igualmente se pueden visitar los cercanos bosques de la selva de Irati o el Quinto Real.

CURIOSIDADES Y LEYENDAS


De lo relativo a las leyendas carolingias.

El de Roncesvalles es un nombre indisolublemente unido a la leyenda carolingia cantada en la Chancon de Roland y el Pseudo Turpín, probablemente la leyenda más famosa de Europa. Se cuenta que volviendo Carlomagno con su ejército de una fallida campaña para la conquista de Zaragoza a los musulmanes, desmanteló las murallas de Pamplona. Cuando su ejército atravesaba los Pirineos por este punto la retaguardia, al mando de Roland o Roldán fue atacada por los musulmanes, que contaban con un colaborador en el seno del ejército franco, el infame traidor Ganelón, padrastro de Roldán y celoso de sus éxitos militares como mano derecha del emperador franco. Otras versiones atribuyen el ataque a los vascones como venganza por la destrucción de las murallas de Pamplona. Cuando Roldán se ve perdido toca su cuerno de caza, su Olifante, y Carlomagno, que está jugando al ajedrez con Ganelón, pretende salir en su ayuda pero es persuadido por éste de lo contrario.

Roldán, a punto de morir, intenta destruir su espada Durandart, que entre otras reliquias tenía incrustado un diente de San Pedro, haciéndola chocar contra una roca, pero es la misma roca la que queda hendida. En la batalla se dice que murieron Roldán y los 12 pares de Francia, el valeroso Oliveros y el obispo Turpín. Fue la primera derrota de Carlomagno y caló muy hondo en el pueblo franco.

Carlomagno, enterado de la derrota, vuelve sobre sus pasos hasta llegar al valle donde su retaguardia ha sido emboscada. Horrorizado por la tremenda mortandad ordena que se dé a sus soldados cristiana sepultura, pero nadie puede distinguir a sus hombres de sus enemigos pues todos yacen desnudos. Carlomagno ora pidiendo a Dios una señal que permita distinguirlos pues no considera adecuado mezclar los cadáveres en una misma tumba. Poco después sus soldados le anuncian que una parte de los cuerpos yacen boca arriba con una rosa en la boca. Carlomagno identifica ésta como la señal solicitada a Dios y les da cristiana sepultura. Este sería el origen del nombre de Rosis valle que evolucionaría a Roncesvalles.

Posteriormente, el emperador franco persigue al ejército enemigo hasta aniquilarlo, conquista Zaragoza y mata a Marsilio, rey de esta ciudad que había corrompido a Ganelón y, ya en Francia y tras un juicio de Dios, éste es ajusticiado y descuartizado.

Roncesvalles rebosa de referencias roldánicas. Así, podemos encontrar expuesto el hermoso tablero de ajedrez en el que estaba jugando Carlomagno mientras su ejército era atacado. Igualmente, en su capilla del Sancti Spiritus, conocida popularmente como Silo de Carlomagno, sitúa la tradición el lugar en que Roldán intentó destruir su espada y el punto de enterramiento de los 12 Pares de Francia y demás héroes muertos en la batalla.

Más recuerdos de esta leyenda encontramos en los alrededores de Roncesvalles. En el alto de Ibañeta un monolito recuerda el lugar donde Roldán sopló su Olifante pidiendo ayuda. Ya en Valcarlos, al otro lado del puerto, sitúa la tradición el lugar donde Carlomagno se encontraba jugando al ajedrez cuando escuchó esta llamada. En esta villa se sitúa también otra leyenda relacionada con la anterior pero al parecer de origen alemán.

Dice este relato que Carlomagno sufrió una aplastante derrota ante los musulmanes y se retiró al puerto de Cisa a llorar (todavía encontramos la roca mojada por sus lágrimas) hasta que un ángel acude a consolarlo y le aconseja convocar a las doncellas del imperio. Acuden al llamado en número de 53.066 doncellas que se visten y arman como caballeros. Los musulmanes se atemorizan pensando que es un enorme ejército, se rinden y se hacen bautizar. Las doncellas se retiran a Valcarlos, clavan sus lanzas en el suelo y se acuestan a dormir. Al despertar contemplan admiradas el siguiente prodigio; las lanzas se habían convertido en árboles floridos que desde entonces conforman el llamado "bosque de las lanzas".

Ya de camino a Pamplona, en el término de Linzoáin, se conservan unas enormes losas que asegura la tradición son la medida exacta de la zancada de Roldán, la de su esposa y la de su hijo

De lo relativo al Camino de Santiago y otras tradiciones y leyendas

El nombre de Roncesvalles está también íntimamente ligado al Camino de Santiago. Ya en el siglo XII se decía de su hospital de peregrinos que "la puerta se abre a todos, enfermos y sanos, no sólo a católicos sino aun a paganos, a judíos, herejes, ociosos y vanos", texto que en la actualidad encontrará el peregrino en numerosos albergues a lo largo de la ruta.

Actualmente el prior y los canónigos de su Colegiata son sucesores de la antigua Orden Militar de Roncesvalles y lucen en su ropaje la cruz verde que forma un báculo cruzado por una pequeña barra que le da aspecto de cruz y de espada.

En el cercano puerto de Cisa se sitúa también el primer milagro del apóstol Santiago en la ruta jacobea a su paso por España. Se cuenta que 30 caballeros peregrinaban juntos y todos, excepto uno, dieron palabra de socorrerse mutuamente y no abandonarse ante las dificultades. En el momento en que uno de ellos cayó enfermo todos lo abandonan salvo el que no dio palabra, que lo acompañó y cuidó. En el puerto de Cisa el enfermo muere y su acompañante, que se encuentra aterrado y solo, ve llegar a un desconocido a caballo que carga a ambos peregrinos en su grupa y, en una sola noche, los lleva a Santiago de Compostela donde se da a conocer como el Apóstol, da sepultura al peregrino difunto y le anuncia al sobreviviente que a su vuelta encontrará a sus antiguos compañeros perjuros a los que deberá afear su conducta y exigirles penitencia para que puedan continuar su peregrinación.

El lobo de Ibañeta.

Tanto temían los peregrinos el paso de Ibañeta que cuando se ofreció uno a acompañar a otro en este tramo para protegerse mutuamente, el último se alegró sobre manera. Pero el primero resultó ser un ladrón que utilizaba el disfraz de peregrino para engañar a sus víctimas. Así, llegados a un paraje solitario, el ladrón asestó su traicionera puñalada y abandonó al peregrino desnudo y malherido en un barranco. El peregrino no cesaba de pedir la intercesión de Santiago, especialmente cuando comenzó a observar con pavor que una manada de lobos lo rodeaba. Sin embargo, uno de los animales que despedía un extraño fulgor por sus ojos no permitió que ninguno de los otros lo molestase hasta que expiró. Entre tanto, el ladrón había buscado cobijo en una borda de pastores. A mitad de la noche lo despertó el furioso ataque de una manada de lobos capitaneada por uno de ellos al que le brillaban los ojos extrañamente. En pocos minutos despedazaron al infame delincuente. Cuentan los viejos del lugar que, si bien Santiago no salvó al peregrino, sí vengó su muerte tomando la apariencia del lobo. Desde entonces en la misma fecha que ocurrieron los hechos, cada cien años, los lobos aúllan desde el anochecer al amanecer y ningún ladrón osa realizar sus actividades.

El rey gigante.

También otro tipo de curiosidades se sitúan por estos lares. Así, podemos encontrar en Roncesvalles la tumba de Sancho VII, a tamaño natural y con una estatura de nada más y nada menos que dos metros y veinticinco centímetros, lo que explica por qué pasó a la historia con el sobrenombre de El Fuerte. Encontramos igualmente parte de las cadenas que este rey trajo como botín de guerra de la batalla de las Navas de Tolosa y que hoy conforman el escudo de Navarra. Estas cadenas protegían la tienda del emir musulmán Miramamolín.

El hallazgo de Nuestra Señora de Roncesvalles.

Cuenta la leyenda que allá por el siglo X unos pastorcillos que cuidaban sus rebaños vieron durante varias noches pasar frente a ellos un ciervo con luminarias en sus astas. Una noche, superado el miedo que los embargaba, decidieron seguir al animal hasta que éste se detuvo en cierto lugar y comenzó a excavar con sus pezuñas. Luego miró a los pastores como invitándolos a continuar con la labor iniciada y se apartó. Los zagales excavaron en el lugar indicado y encontraron a poca profundidad una imagen de la Virgen bajo una especie de arco de piedra. Ese fue el lugar elegido para erigir la Colegiata en la que se rinde culto a la imagen.