Etapa Leon-Villadangos del Paramo del Camino de Santiago que www.infocamino.com pone a su disposición. Para acceder a esta información pulse aquí
Si antes de abandonar León decidimos realizar alguna
compra, pueden recomendarse las cecinas, embutidos, quesos o morcillas, así como los cebos de pesca a
mosca realizados con plumas de gallo, los productos típicos de alfarería y guarnicionería, de luenga tradición en la ciudad,
y los vitrales, trabajos en vidrio por los que esta ciudad fue conocida y que todavía en la actualidad podemos
encontrar.
Por el lado oriental del hospital de San Marcos, en León, partía la ruta que muchos peregrinos
seguían para venerar en Oviedo las reliquias de la Cámara Santa en la Catedral de San Salvador.
Esta ruta estuvo en su tiempo jalonada de albergues y hospitales y, a pesar de la dificultad del paso del puerto de Pajares
tanto en invierno como en verano, fue seguida por multitud de peregrinos haciendo caso de la popular copla que rezaba:
"Quien va a Santiago y no va al Salvador, sirve al criado y deja al señor". Estos peregrinos seguían
después camino por Asturias hacia Lugo y Santiago.
Ya desde el puente de San Marcos nos reencontramos con la N-120, la carretera con la que el Camino se confunde o
corre paralelo durante toda la jornada. Cruzado el puente dejamos León atravesando sus arrabales en los que ya se ha
integrado la población de TROBAJO DEL CAMINO.
En este municipio dejamos a la derecha la ermita de Santiago y enfrentamos una subida que, entre las
típicas "bodegas" de la zona (excavadas en los taludes que sirvieron en su
momento como moradas o espacios adecuados para la conservación de alimentos y vino de la tierra), nos lleva a un
mirador sobre la ciudad de León desde el que nos despedimos de las enhiestas torres de su magnífica catedral.
Atravesando el polígono industrial que se levanta ante nosotros como último vestigio de encontrarnos en los alrededores
de una importante ciudad capital, la ruta nos lleva a alcanzar LA VIRGEN DEL CAMINO.
En este pequeño municipio del cinturón urbano de León encontramos
el Santuario de la Virgen del Camino, patrona provincial. Construido en 1.961 por el arquitecto Coello de Portugal,
es un templo vanguardista de concepción rectilínea y plana con su contrapunto en un alto y estilizado obelisco
independiente del cuerpo de la construcción. Destacan las magníficas puertas de bronce y la fachada, con
13 impresionantes figuras de 6 metros de altura, también de bronce, que representan a la Virgen María y los
Apóstoles en Pentecostés. Tanto las puertas como estas esculturas son obra del escultor catalán Josep María
Subirachs.
Cuenta la leyenda que en este punto se apareció a principios del siglo XVI la Virgen María al pastor
Alvar Simón quien, escéptico y reticente a creer en el milagro, solicitó a la Señora aparecida pruebas de su
identidad. La Virgen arrojó un piedrecita y le dijo que cuando volviese con las autoridades eclesiásticas al lugar esta piedra
se habría convertido en una gran roca, cosa que se cumplió. Desde ese momento el sagrado lugar ha sido punto de
destino de romerías para los vecinos. En la actualidad se celebran romerías desde toda la provincia
los días 15 y 29 de septiembre, y el día 5 de octubre la procesión de las anovenarias, peregrinas de traje
enlutado. Una de estas romerías es ya descrita en la popular obra picaresca "La pícara
Justina".
A partir de este punto, durante toda la jornada nos acompañarán los campos de cereales, entre los que abunda el maíz,
mezclados y confundidos con áreas de terrenos abandonados y baldíos invadidos por los matorrales y chaparros. En los
alrededores de las poblaciones abundan las plantaciones de chopos destinadas a la explotación maderera y que sirven de
alojamiento a colonias de grajas, aves típicas de la zona de León, única área de nidificación conocida de estas aves.
La ruta abandona Virgen del Camino dejando a
nuestra izquierda el cementerio y ,pasando por debajo de la autopista, se bifurca en dos ramales. El
meridional es más solitario y se está tratando de fomentar por parte de los municipios que atraviesa, llegándose a una
verdadera competencia y pugna entre localidades de una y otra opción y señalizaciones que intentan atraer al peregrino
para uno u otro lado.
El ramal meridional nos lleva a través de Fresno del Camino, Oncina de la Valdoncina, Chozas de
Abajo, Villar de Mazarife y Villavante, y fundamenta su título de ser trazado original por los vestigios de calzada que
podemos encontrar en nuestro recorrido.
El ramal más popular y más seguido por los peregrinos en la actualidad corre paralelo a la N-120 y nos
lleva a VALVERDE DE LA VIRGEN y más adelante SAN MIGUEL DEL CAMINO. Nos encontramos ya
inmersos en la comarca de El Páramo. Las tierras que la conforman se sitúan a una altura superior a
los 800 metros y abundan en cultivos de trigo, centeno, maíz y plantas forrajeras que sirven de sustento al ganado ovino y
vacuno, de significativa presencia en el área. Es una zona de dura climatología y escaso
desarrollo económico que está sufriendo vivamente las consecuencias de la despoblación y la emigración
masiva a las ciudades.
Una curiosa fuente con una escultura metálica de un peregrino nos anuncia la cercanía de VILLADANGOS DEL
PÁRAMO, punto final de nuestra jornada. Verdes prados y cultivos de hortalizas nos dan una amable bienvenida a la
localidad, en la que destaca la puerta tallada y policromada de su iglesia parroquial, que recrea la aparición de
Santiago Matamoros en la batalla de Clavijo.
Villadangos pasó a la historia como lugar de celebración de
la batalla entre tropas de Alfonso I el batallador, rey de Aragón y Navarra, y las de
Doña Urraca, reina de León y Castilla. No pasaría de ser un enfrentamiento más entre los que
asolaron durante siglos los reinos cristianos si no se diese la curiosa circunstancia de que ambos contendientes
eran esposos y además ambos descendientes directos de Sancho el Mayor de Navarra. Lo que comenzó
siendo un ambicioso plan matrimonial para integrar en uno solo todos los reinos cristianos peninsulares acabó en una
permanente guerra civil en Castilla en la que la reina contaba con el apoyo de la nobleza y el clero y el rey con la de la
burguesía de algunas ciudades. Finalmente la situación se hizo insostenible y derivó en la anulación del matrimonio tres
años después de la batalla.