Etapa El Burgo Ranero-Leon del Camino de Santiago que www.infocamino.com pone a su disposición. Para acceder a esta información pulse aquí
La etapa que nos proponemos recorrer puede dividirse en tres
tramos claramente diferenciados; el primero que transcurre a través de llanuras cultivadas
y regadas por un laberinto de canales que trasladan las aguas de los ríos Esla y Porma. A continuación recorreremos un
segundo tramo atravesando zonas residenciales y naves industriales a la vera de la carretera N-601
para, por último, afrontar la travesía de los arrabales y la entrada a la ciudad de León.
Buscamos el primer hito de la jornada, RELIEGOS. Para alcanzar este municipio deberemos salvar múltiples arroyos y
cursos de agua. Superada esta población busacmos MANSILLA DE LAS MULAS, un recorrido que no alcanza
los seis kilómetros ya que, como reza el popular pareado "de Reliegos a Mansilla, una milla de
Castilla". Surgida sobre la mansión romana de Mansiella, fue el monarca Fernando II quien otorgó a
la ciudad el Fuero de Benavente y propició su crecimiento y desarrollo. Extramuros encontramos el
Santuario de Ntra. Sra. de Gracia y la moderna aula de naturaleza (CICA) que cuenta con una sección
dedicada al Camino Jacobeo. En el interior de la ciudad podemos admirar principalmente los restos de sus murallas
medievales, de las que se conservan varios lienzos y tramos, torres defensivas semicirculares y la Puerta de Sta.
María o de la Concepción. Durante sus Jornadas Medievales, que se celebran durante las festividades de
Santiago, la ciudad se convierte en un gigante escenario donde se recrea esta etapa histórica con recitales de poemas,
mercados y vecinos ataviados a la usanza de la época.
Abandonamos Mansilla por su puente de ocho arcos que salva el Esla y seguimos un camino a la izquierda que corre
paralelo a la N-601. A dos kilómetros encontramos un cruce a la izquierda que lleva al Monasterio
de San Miguel de Escalada, 12 kilómetros más allá. Este es un desvío de la ruta que muchos peregrinos se animan a
realizar para admirar esta joya de la arquitectura mozárabe de los siglos IX y X construido sobre otro
anterior visigótico por monjes huidos de Córdoba y que destaca por su pórtico con arcos de herradura y las
tallas de los canales y aras.
Ya para aquellos que viajan en automóvil, igualmente recomendable es visitar el convento de Sta. María de
Gralefes, 10 kilómetros aguas arriba de Escalada. Esta construcción románica destaca por ser la
única iglesia de monjas del país que cuenta con girola.
Otra opción se nos presenta frente al cruce que conduce a Escalada. Una desviación a la derecha nos lleva 4 kilómetros
más allá al monasterio de Sta. María de Sandoval, situado en Villaverde de Sandoval. Allí podemos disfrutar de
su iglesia románica cisterciense y de las ruinas del monasterio. Cuenta la leyendo que don
Ponce de Minerva, tras estar durante años cautivo en Marruecos, peregrinó a Santiago al recuperar su libertad.
Regresando del santo lugar buscó refugio en un hospital que durante su cautiverio había fundado su esposa Estefanía sin
su conocimiento. Fue ella quien reconoció a su esposo cuando le lavaba los pies y con motivo de su reencuentro
decidieron fundar este monasterio.
Si no hemos tomado ninguno de los excursos descritos, seguimos nuestra ruta por el camino que corre paralelo a la N-601
llevándonos a VILLAMOROS DE MANSILLA, tranquilo núcleo de casas de adobe limitado por choperas a ambos
lados. A la derecha del pueblo se levantan varios cerros empinados de laderas arcillosas. En lo alto del más cercano
encontramos las excavaciones de Lancia, último reducto de la resistencia astur que cayó en el 25 A. C ante el
poderío de las legiones romanas para convertirse en una escala más de la Vía Trajana camino de Asturica
Augusta (Astorga).
Kilómetro y medio más adelante encontramos PUENTE
VILLARENTE, a orillas del Porma, río que salvamos a través del puente de 20 ojos, auténtico viaducto
medieval rehabilitado y único calificado como "enorme" por Aymeric Picaud. Aquí levantó el
arcediano de Triacastela un hospital de peregrinos que contó con una innovación; una mula para trasladar a los
peregrinos enfermos a León, a 15 kms. Primera "ambulancia" documentada en el Camino y
antecedente de los coches de atención y apoyo al peregrino que facilitan en la actualidad diversas administraciones
autonómicas.
A la salida del pueblo, el Camino se aparta a la derecha de la carretera y fluye paralelo a esta para, salvando un repecho,
llevarnos a ARCAHUEJA y de ahí, entre fincas de labor, a VALDELAFUENTE y más adelante al
Alto del Portillo. Una amplia panorámica de las vegas del Torío y el Bernesga con la ciudad de León en medio se
presenta ante nuestros ojos. Un antiguo crucero trasladado a León marcaba el camino, en la actualidad lo hace otro
moderno de piedra. El descenso del alto nos lleva a Puente Castro, antiguo Castro de los Judíos, la aljama de
León. Al final del caserío encontramos el puente sobre el Torío que nos da entrada en la ciudad de León.
LEÓN, en la región poblada por los astures, fue el lugar de
asentamiento en el 68 D. C de la Legio VII Gemina, con motivo básicamente de aprovechar las explotaciones
auríferas de la zona. Fue invadida por los musulmanes, arrasada en dos ocasiones por Almanzor y capital del
Reino de León (heredero del Reino de Asturias) durante 300 años para unirse definitivamente a Castilla en 1.230.
Múltiples monumentos arquitectónicos pueblan la ciudad siendo destacables la iglesia de Santa María del Camino
en la popularmente conocida como Plaza del Grano (por celebrarse tradicionalmente allí el mercado de cereales), la
Plaza Mayor con la antigua Casa Consistorial, el renacentista Ayuntamiento o Palacio de la Puridad, el
también renacentista Palacio de los Guzmanes y la Casa de los Botines, obra del insigne Gaudí.
Sin embargo, 4 son las obras más sobresalientes con que
cuenta la ciudad, cada una de ellas verdadera cabeza de serie en su estilo. Las murallas romanas, la
Colegiata Basílica de San Isidoro (panteón de más de 20 reyes, llamada Capilla Sixtina del
románico por los frescos del XII que adornan sus bóvedas, que custodia en su Tesoro obras tan sobresalientes
como el arca de San Isidoro, la de los Marfiles, el cáliz de doña Urraca o la Biblia visigótica miniada) la Catedral de
Santa María (joya del gótico que destaca por sus casi 1.800 metros cuadrados de vidrieras de
diferentes épocas, el exquisito trabajo en madera del Coro, y las tallas de la Virgen Blanca y Santiago Peregrino, sobre una
columna mellada por el roce de las medallas de los peregrinos) y el hospital de San Marcos (joya del
Renacimiento con impresionante fachada plateresca que actualmente acoge un Parador Nacional y el Museo
Provincial).
León ofrece además otros atractivos turísticos como la Semana Santa con sus procesiones
de La Ronda y Los Pasos, declaradas de Interés Turístico, y su antítesis el Entierro de Genarín, que el Jueves
Santo conmemora la muerte de este personaje, mendigo y juerguista impenitente, a principios del siglo pasado. El 5 de
octubre se interpretan Las Cantaderas y el último domingo de abril Las Cabezadas (celebraciones ambas
de origen medieval relacionadas con la extinción del Tributo de las 100 doncellas). Entre mayo y junio se celebran las
Jornadas Musicales dedicadas a la música clásica y del 21 al
30 de junio las fiestas de San Juan y San Pedro. Igualmente ofrece la posibilidad de contemplar un ejemplo de deporte
autóctono, la Lucha Leonesa.
Para reponer fuerzas, recomendamos recorrer el Barrio Húmedo, en el centro de la ciudad, y degustar
las tapas típicas de cada local (embutidos, morcilla, patatas bravas etc), que se ofrecen
gratuitamente al consumir los típicos cortos de vino berciano. En los restaurantes se ofrecen
igualmente platos típicos como los embutidos, el cocido maragato o las migas con leche fría.