
A Coruña: Un fin de semana de novela.
Te invitamos a enamorarte de los rincones que han inspirado a los grandes escritores gallegos inmortales páginas de la literatura española. Playas, acantilados y ríos que crean un entorno mágico; bosques, aldeas y pazos habitados por seres sobrenaturales. Todo un mundo, mezcla de real y fantástico, que atrapa al visitante.
Desde A Coruña capital la autopista de pago AP-9, o la N-VI y la N-651, nos llevan hasta Pontedeume, donde iniciamos el día con un recorrido por el Parque Natural Fragas do Eume. Robles,
castaños y laureles componen un colorista paisaje habitado por nutrias, halcones o martas. Las cantarinas corrientes de agua saltan entre helechos y rocas conformando idílicos rincones donde cuenta la leyenda que se esconden los trasnos o duendes traviesos del bosque o se escucha el tañer de la campana de la Santa Compaña. El monasterio de Caaveiro, desde su fundación en el siglo IX, alza su bucólica estampa acodado sobre un peñasco en lo más profundo del bosque.
Volvemos sobre la N-651 hasta la cercana Betanzos. Un paseo por los hermosos jardines de El Pasatiempo y una visita a la imponente iglesia románica de Santa María, que custodia el soberbio sepulcro de Fernán Pérez de Andrade, nos darán idea de la suntuosidad de esta antigua capital de la provincia. En las cercanías, podemos visitar el Pazo de Meirás, ideado por Emilia Pardo Bazán en cuya biblioteca la autora escribió sus más logradas páginas.
En los bosques que rodean el cercano municipio de Cambre encontró el genial Fernández Flórez la inspiración para El bosque animado, su obra cumbre. La Fundación que lleva su nombre escenifica en los alrededores de la casa natal del escritor algunas de las escenas de la obra. Quién sabe, tal vez puedas saludar al tierno bandido Fendetestas, inmortalizado por Alfredo Landa en la adaptación cinematográfica. En Cambre también ameritan una visita el conjunto etnográfico del siglo XII del Museo Os Muiños de Acea de Ama o la iglesia de Santa María, obra de referencia del románico gallego.
Nos encontramos otra vez en las inmediaciones de A Coruña capital, a donde llegaremos en un breve recorrido. Has de visitar la Torre de Hércules, fundada según la leyenda por este héroe mitológico y en realidad único faro romano en funcionamiento en el mundo. Un agradable paseo por la Dársena de la Marina y por el Paseo Marítimo y un aperitivo en las terrazas de la preciosa Plaza de María Pita serán el preámbulo ideal para disfrutar de la exquisita gastronomía gallega y de un reparador descanso en cualquiera de los múltiples establecimientos que prestan sus servicios en esta agradable ciudad.
Tanto la AP-9 como la N-550 nos llevan a la ciudad de Santiago de Compostela, verdadero museo abierto, meca de millones de peregrinos, protagonista de innumerables escritos y escenario de infinitas leyendas y tradiciones. Días y días tardaríamos en recorrer todos sus rincones históricos, todos sus numerosos monumentos. Sin embargo, nos conformaremos con visitar su impresionante catedral, majestuoso sepulcro del apóstol Santiago y obra maestra mundial del románico, y sus pintorescos alrededores como la Plaza del Obradoiro, a decir de muchos una de las más bellas del mundo.
Retomamos la N-550 para alcanzar Padrón, una villa de singular y rico patrimonio. Además de contar con interesantes iglesias o bellos jardines, es lugar de reencuentro con las letras gallegas. La Casa-Museo de Rosalía de Castro, en Iria-Flavia, con sus fotos, escritos y recuerdos personales nos acercará a la más grande poetisa que ha dado esta tierra. Por su parte, el recuerdo del último Premio Nobel español pervive en la Fundación Camilo José Cela con sus obras de arte, manuscritos y valiosa pinacoteca . No abandones la localidad sin disfrutar de los famosos pimientos de Padrón, pero con cuidado, recuerda que la sabiduría popular nos enseña que "los pimientos de Padrón, unos pican y otros no".
Tomamos la vía VRG-11 para acercarnos a A Pobra do Caramiñal, punto final de nuestro recorrido por los santuarios de las letras gallegas y españolas. Las calles y el Museo de esta villa ensalzan a uno de sus más ilustres habitantes, Valle-Inclán, quien a su vez inmortalizó sus costumbres en sus obras. En sus cercanías, en la cima A Curota, se abre uno de los más bellos miradores de Galicia sobre las rías trufadas de barcos y mejilloneras.
Retomamos la misma vía hasta Ribeira, desde donde podremos acercarnos a Corrubedo. Nos encontramos en un privilegiado espacio natural compuesto de playas, marismas, lagunas saladas o de agua dulce y el mayor complejo dunar de la península. Un paisaje de ensueño que casa perfectamente la estética del mar con la del desierto.
Buscaremos la vía AC-550 para finalizar nuestro recorrido en Baroña, donde podemos disfrutar de la recóndita playa de Arealonga y del espectacular castro prerromano, cuyo encanto no reside únicamente en sus murallas o construcciones sino también en la ubicación elegida para levantarlo: una pequeña península separada del continente por un istmo de arena defendida por un gran acantilado rocoso. Un auténtico bastión.
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