Etapa Carrion de los Condes-Sahagun del Camino de Santiago que www.infocamino.com pone a su disposición. Para acceder a esta información pulse aquí
Larga etapa que puede ser dividida en dos si nuestras fuerzas
empiezan a flaquear. Aquellos que hagan la ruta caminando tienen por delante un largo tramo que atraviesa el páramo
cerealista lejos de todo asentamiento humano, por lo que recomendamos que vayan preparados con reservas de agua y
alimentos suficientes. Interminables pistas de arcilla roja y construcciones en ladrillo y adobe nos acompañan durante toda
la jornada. Nuestro recorrido nos permitirá el avistamiento del ave propia del páramo, la avutarda, fácilmente reconocible
por volar en bandadas con pausados movimientos que nos dejan distinguir sus manchas blancas sobre las alas.
Tomamos la llamada "carretera del indiano" que nos lleva de Carrión a la abadía de
Benevívere (del buen vivir) que se divisa en el interior de una finca privada junto a un seto fresco y umbrosos que el
agua de los arroyos circundantes ha hecho crecer. En sus tiempos contó con un hospital que estuvo entre los más
importantes del Camino.
Seguimos el sendero que cruza por un puente el cauce del arroyo de Perionda de Molinos. Todavía podemos encontrar
una de estas máquinas que le dan nombre junto al camino. Nos introducimos en un tramo de calzada romana
perteneciente a la antigua Vía Aquitana para ir buscando una solitaria encina que, a mitad de camino entre
Benevívere y Calzadilla de la Cueza, se ha convertido para los peregrinos en referente visual y anhelado refugio contra el
inclemente sol. Se suceden a nuestro paso numerosos marcos pétreos que señalan el emplazamiento de antiguos
hospitales hoy desaparecidos hasta llegar a CALZADILLA DE LA CUEZA, primer hito en nuestro recorrido de hoy.
El conjunto urbano está asentado al pie de un montículo en el que podemos observar que se han excavado bodegas y
almacenes para mantener frescos el vino y los productos de la matanza del cerdo.
La iglesia parroquial de San Martín, plagada de cruces de
Santiago, es recuerdo fehaciente de la importante presencia en esta zona de la Orden de Santiago. Como hemos
advertido, la etapa es larga. Si decidimos partirla en dos, es recomendable emprender desde este punto una excursión a la
vecina Quintanilla de la Cueza, donde podemos contemplar el yacimiento arqueológico de época romana que
incluye baños termales y unos magníficos mosaicos entre los que destaca el llamado "De las Cuatro
Estaciones".
Salimos de Calzadilla siguiendo un valle cerrado por lomas pobladas de robles achaparrados por cuya vega discurre el río
Cueza. Nos topamos así con los restos del monasterio de Santa María de las Tiendas, hoy encalvados en una alquería,
que fue atendido en su tiempo por la Orden de Santiago y gozó entre los peregrinos de fama por su generosidad.
Alcanzamos LÉDIGOS, donde podemos detenernos un momento para visitar alguno de sus palomares. Curiosas
construcciones tradicionales de adobe, generalmente de planta circular, con tragaluces para la entrada y salida de las
aves pegados a los aleros. En el interior disponen de alrededor de un centenar de nichos para la nidificación y un
comedero sobre plataforma próxima al techo. Su finalidad era la cría de palomas para la venta de pichones y la producción
de palomina (excrementos de paloma usados como fertilizantes y abonos).
Algunas parcelas de girasoles rompen la monotonía paisajística que nos lleva a TERRADILLOS DE
TEMPLARIOS. No quedan hoy restos de la presencia de esta orden.
Avanzamos por MORATINOS, SAN NICOLÁS DEL REAL CAMINO
y el Alto del Carrasco para, en las inmediaciones de Sahagún, dar con la ermita de Nuestra Señora
del Puente cuyo conjunto de santuario, puente romano y verde pradera con chopera invita al descanso.
El nombre de SAHAGÚN es una contracción de Sanctus Facundus, martirizado junto a su hermano Primitivo en
las riberas del Cea. En honor a estos santos se fundó una abadía que Alfonso VI convirtió en uno de los núcleos
espirituales, culturales y políticos de la época y en el centro de la reforma religioso-cultural por la cual se sustituyó la liturgia
hispano-visigótica-mozárabe por la gregoriano-romana. Esta reforma implicaba la alteración del calendario y el cambio de
textos y música en las liturgias e incluso la letra con la que se escribían los textos. Para ello se contó con la colaboración
de la poderosa abadía de Cluny (Francia) que envió a España un buen numero de monjes bien formados. Este fue el
motivo de que la abadía fuese conocida como el Cluny español. En ella se guardaba la famosa "Cuba de
Sahagún", una cuba de vino al parecer de monstruosas dimensiones.
Cuenta el municipio con un amplísimo patrimonio arquitectónico-artístico medieval en el que destacan las iglesias de
San Tirso y San Lorenzo, el monasterio de Santa Cruz y el Santuario de la Peregrina. Constituyen
las obras en las que culmina un estilo propio surgido en la zona que no es románico puro ni mudéjar y del que vemos
ejemplos a lo largo de toda la jornada. Se caracteriza este estilo por la
utilización del ladrillo, sus bellos ábsides y las torres formadas por varios pisos de esbeltas arcadas.
Para finalizar el día, un menú a base de los platos típicos de la zona; sopas de ajo, migas canas, caldereta de
cordero o bacalao al ajoarriero. Como postre, los tradicionales "amarguillos" preparados por las
monjas benedictinas.
Recomendable la excursión al monasterio de San Pedro de las Dueñas (a 5 kms.), románico-mudéjar del siglo XII
que ofrece hospedería en recogimiento y ambiente propicio para la meditación.