Etapa Los Arcos-Logroño del Camino de Santiago que www.infocamino.com pone a su disposición. Para acceder a esta información pulse aquí
Afrontamos la última etapa del Camino que discurre por tierras navarras.
La ruta corre paralela con la carretera N-111, cruzándose y solapándose con la misma en varias
ocasiones.
El paisaje del día anterior se repite en este largo y apacible paseo por la campiña navarra que constituye el primer tramo de
la presente jornada hasta alcanzar el pueblo de SANSOL. En este tramo encontraremos a la vera del camino
algunas pequeñas cabañas de piedra con tejado de tierra en forma de cúpula, puerta baja que obliga a agacharse y
ventanuco lateral. Curiosas construcciones tradicionales que ofrecen al campesino o al peregrino refugio o protección
tanto del inclemente sol como de las racheadas lluvias o las sorpresivas tormentas.
El nombre de Sansol se explica por su vinculación al monasterio de San Zolio y por la advocación de
su iglesia parroquial a dicho santo. A partir de este punto, el terreno tiende a ser quebrado y abrupto, con un incómodo
descenso entre barrancos y torrenteras que nos lleva al enclave templario de TORRES DEL RIO.
Torres del Río acoge la preciosa iglesia del Santo
Sepulcro, cuya hermosa cúpula de crucería recuerda al "mihrab" de la Mezquita de Córdoba y
cuya torre con linterna sirvió de faro a los peregrinos. De planta octogonal típicamente templaria, su interior constituye un
auténtico museo de misteriosos gravados con motivos islámicos, interpretaciones bíblicas, rostros bafométicos y
referencias a la leyenda del Santo Grial, todo ello herencia de la orden del Temple. Al parecer, hasta el siglo
XIX se constata la presencia de ritos iniciáticos templarios en esta iglesia, 500 años después de la disolución oficial de la
orden.
Con la vista puesta en el extenso valle del Ebro, que constituye un auténtico mosaico formado por
parcelas de diferentes formas, tamaños y colores, cultivadas con cereales, almendros, olivos y sobre todo viñas, vamos
descendiendo hacia la ermita de la Virgen del Poyo. Esta ermita custodia una imagen de la titular que,
según la tradición, por tres veces fue robada por los vianeses y otras tantas regresó por sus propios medios al lugar por ella
elegido para reposar.
En los pueblos que acabamos de dejar no faltan las casas con escudos de armas blasonados en las fachadas, ya que
todo tierra de Estella fue región de hombres libres y fijosdalgos.
Dejamos a un lado del camino el pueblo de Bargota, testigo de los sortilegios realizados en su día por el Brujo de
Bargota (XVI-XVII), uno de los más famosos en la historia de nuestro país.
Así alcanzamos la ciudad de VIANA, ciudad fronteriza del
reino de Navarra y una de las más prósperas, hasta el punto de que Carlos III le concedió el título
honorífico de Principado. Su iglesia de Santa María es lugar de descanso de César Borgia,
descendiente del Papa Alejandro VI, inspiración de "El Príncipe"
de Maquiavelo, cardenal a los 19 años, cuñado del Rey de Navarra
en su madurez y muerto en combate en las guerras civiles que asolaron Navarra durante el siglo XV. También
contemplaremos en ella unos impresionantes frescos de Paret.
Superada esta histórica ciudad, alcanzamos la ermita de la Virgen de las Cuevas, llamada "templo de los
Monjes Malos" por los lugareños. Al parecer en las cercanías, en las llamadas Charcas de
Viana, se celebraban aquelarres con la participación del Brujo de Bargota y otras brujas
como la Ciega Endregoto.
En este punto recomendamos un corto desvío hacia la Laguna de las Cañas, balsa de agua salobre
habitada por carpas y barbos que ofrece refugio a gran cantidad de cigüeñas y aves acuáticas como garzas, patos,
cormoranes y ánades reales. Declarada Reserva Natural, cuenta con un apañado observatorio dotado de prismáticos y
telescopios.
Abandonamos Navarra para presentarnos en la Comunidad de La Rioja. Dejando a la derecha el cerro
de Cantabria, nos adentramos entre polígonos industriales y carreteras de circunvalación en la ciudad de
LOGROÑO, segunda capital importante que visitamos a lo largo del Camino.

La Rúa Vieja nos presenta la Imperial Iglesia de Santa María del Palacio, la fuente
de los Peregrinos (siglo XVII) y la Iglesia de Santiago el Real, pretendido edificio del siglo IX erigido
en el siglo XVI y cuyos elementos iconográficos están dedicados en su mayor parte tanto a Santiago
Peregrino como a Santiago Matamoros.
Otros edificios relevantes de la ciudad son el Hospital Provincial, que se asienta sobre el antiguo hospital para
peregrinos de Rocamadour y la concatedral de Santa María la Redonda (siglo XV) que guarda en su
interior el panteón del General Espartero y una Crucifixión pintada sobre tabla y atribuida a
Miguel Angel Buonarotti.
Para reponer fuerzas recomendamos un menú a base de patatas a la riojana, caracoles a la
riojana y perdices estofadas, todo ello regado por el vino rioja, sin duda uno de los mejores y más afamados caldos
del mundo. Otra opción es recorrer tomando vasos de vino y pinchos (muy recomendables los champiñones) la
Calle del Laurel, conocida por los lugareños como la Senda de los Elefantes.
Para las compras, los infaltables vinos y podemos adquirir también miel de excelente calidad y cerámicas ciertamente
originales.